No, y ni siquiera deberías intentarlo.
Si siempre has trabajado a 6 V, 7 V u 8 V con otra máquina, no existe ninguna fórmula que te diga a cuánto equivale eso en Hz en la ME™.
7 V no equivale a 50 Hz, 60 Hz ni a ninguna otra frecuencia concreta.
Aunque conozcas la frecuencia real de tu máquina anterior, tampoco deberías esperar que dos máquinas de marcas distintas se comporten igual con el mismo valor numérico de velocidad.
Un motor, una longitud de recorrido, una mecánica, un sistema de accionamiento y un control del motor diferentes cambian cómo se comporta la máquina y cómo responde bajo carga.
Así que, al cambiar de máquina, no intentes traducir el número. Aprende a conocer la máquina.
Empieza en látex y prueba distintas frecuencias manteniendo tu movimiento lo más constante posible. Fíjate en:
-
lo rápido que se mueve tu mano,
-
cuánto mide cada movimiento o segmento,
-
cuántos puntos se depositan en ese movimiento,
-
la separación entre esos puntos,
-
y si esa densidad corresponde al efecto que quieres crear.
Después, sube o baja la frecuencia.
¿Y si quiero copiar la velocidad que usa mi formadora?
No copies solo el número que aparece en su máquina.
Observa el movimiento que lo acompaña.
¿Cuánto mide un movimiento?
¿A qué velocidad se desplaza la mano?
¿Cuántos puntos de implantación se crean durante ese movimiento?
¿Qué separación hay entre esos puntos?
Por ejemplo, si tu formadora hace un movimiento de 1 cm a una velocidad de mano determinada y obtiene un número y una separación de puntos concretos, eso te da mucha más información útil que saber simplemente que su máquina estaba a «7 V».
Recrea el movimiento en látex y ajusta la frecuencia de tu máquina hasta que la relación entre velocidad de la máquina + velocidad de la mano + longitud del movimiento + separación de los puntos te dé un resultado comparable.
Puede llevarte varios intentos. Es normal.
El objetivo no es encontrar el equivalente numérico del ajuste de otra persona.
El objetivo es encontrar la frecuencia que funcione con la velocidad de tu mano y te dé el patrón y la densidad de implantación que realmente quieres.
El número es solo una parte de la ecuación
Por eso, preguntarle a otra artista:
«¿A qué velocidad trabajas?»
nunca te dará el ajuste completo.
Una pregunta más útil es:
«¿Qué frecuencia usas y cómo se relaciona esa frecuencia con la velocidad de tu mano y tu movimiento?»
La frecuencia de la máquina y la velocidad de la mano trabajan juntas. Si cambias una y mantienes la otra, cambias la distancia y la densidad de los puntos de implantación.
Eso es lo que debes aprender a observar, en lugar de intentar convertir los números de una máquina a los de otra.






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